Las lluvias, desbordes de ríos e inundaciones que padece Bolivia desde noviembre pasado no cesan y han causado ya 32 muertos, siete desaparecidos y más de 24,000 familias damnificadas, según cifras oficiales.
La persistente lluvia caída el miércoles en la ciudad andina de La Paz destruyó varios puentes, arrastró un microbús y ocasionó la muerte de dos personas y la desaparición de otras dos.
Tras la declaración de emergencia nacional se aprobó un decreto para destinar 12 millones de dólares a atender a los damnificados.