Las fuertes lluvias que azotan Venezuela desde el lunes han dejado 26 muertos y severos destrozos en el estado andino de Mérida, al suroeste del país, donde se contabilizan 5,000 damnificados y 14 autobuses repletos de personas arrastrados por las aguas.
Florencio Porras, gobernador de la entidad, confirmó a la radioemisora Unión Radio la muerte de siete personas y el aislamiento de varios poblados desde el viernes por las fuertes precipitaciones.
"En el municipios Pinto Salinas hemos rescatados siete cadáveres, presumimos que hay más personas", advirtió.
Porras señaló que una terminal de pasajeros de la entidad fue afectada en la noche del viernes por las aguas, arrastrando a 14 autobuses repletos de personas, debido a la crecida del río Mocotíes.
Las lluvias también han golpeado al estado andino de Táchira, donde murieron dos adolescentes tras el desplome de un puente en una zona rural, aseguró la ministra del Ambiente Jackeline Faría.
En el costero Estado de Falcón (noroeste), la crecida de dos ríos también afectó al menos a 3,500 personas y dejó incomunicados a varios poblados, informó el gobernador de esa entidad, Jesús Montilla, a la televisora VTV.
El ministro del Interior venezolano, Jesse Chacón, apuntó en un comunicado divulgado ayer en la mañana que 14,682 personas quedaron damnificadas en Venezuela por las fuertes precipitaciones.
Chacón también informó sobre la masiva evacuación entre el jueves y el viernes de más de 23,000 personas, que estaban aisladas en varios sectores del Estado costero de Vargas (25 km de Caracas).
Añadió que, rescatadas las personas aisladas, las autoridades redoblarán sus esfuerzos para restablecer las comunicaciones y el suministro de agua y electricidad en los estados afectados.
Al menos 11 personas murieron la madrugada de ayer por un frente lluvioso que se presenta en la zona noreste de Colombia a pesar de ser una temporada seca, informó Hugo Aguilar gobernador del departamento de Santander.
La mayoría de las víctimas murió por deslizamientos de tierra ocurridos en diferentes barrios de la ciudad de Bucaramanga, a unos 300 kilómetros al noreste de Bogotá, dijo Aguilar quien presenció el rescate de los cuerpos de dos menores atrapados por un alud.
El aguacero en toda la región ha dejado al menos unos 20,000 damnificados y decenas de viviendas destruidas, precisó.