El número de muertos por la avalancha que sepultó cuatro aldeas de la zona montañosa de Bududa, ubicada en el este de Uganda, ha ascendido a 30, informaron fuentes gubernamentales.
El ministro de Desastres y Auxilio, Sephen Mallinga, ofreció una rueda de prensa en Kampala, en la que concretó que "29 viviendas han quedado totalmente enterradas por la avalancha, mientras que otras 70 quedaron seriamente dañadas y es demasiado arriesgado vivir en ellas".
"El deslizamiento de tierras se ha llevado por delante absolutamente todo en un área de 200 metros de ancho por 300 de largo", añadió el ministro.
Mallinga indicó que es posible que el número de víctimas vuelva a ascender, aunque no se espera que sea en gran medida, y señaló que el hecho de que el deslizamiento ocurriera a mediodía, cuando la mayoría de gente se encuentra en el mercado y los niños en el colegio, ha contribuido a que la cifra de víctimas no sea mayor.
El ministro aseguró además que según el mapa elaborado por el Gobierno de Uganda, que muestra las zonas en las que se producen con cierta frecuencia estos desastres, son 7 los distritos que corren peligro de sufrir avalanchas, y sus 400 mil residentes deben ser evacuados. Sin embargo, apuntó, la población se ha negado a dejar la región -por la fertilidad de los campos de cultivo- cuando el Gobierno ha tratado de reasentar a los residentes tras el desastre de marzo de 2010, cuando otro deslizamiento de tierras en la misma zona mató a al menos a 350 personas.
Por ello, el Gobierno de Uganda se plantea presentar un proyecto de ley que obligue a estos ugandeses a moverse a otra área.
Trabajosde rescate
- Equipos de rescate de la Cruz Roja de Uganda, junto con voluntarios, líderes locales y familiares de las víctimas trabajan junto a efectivos de la Policía y del Ejército para recuperar los cuerpos de las víctimas y buscar a posibles supervivientes.