Los salvadoreños acudieron ayer en bajo número para renovar el Congreso unicameral y 262 alcaldías con sus respectivos consejos municipales, en comicios que aparecen como un ensayo para evaluar si el año próximo el oficialista ARENA logrará mantener la presidencia.
Según sondeos previos, tanto la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), del presidente Francisco Flores, como la oposición de izquierda, podrían mantener los cerca de 30 escaños cada uno que ocupan actualmente, sobre un total de 84.
Tal como ocurrió en las anteriores elecciones legislativas y municipales, en el 2000, se registró una baja participación que analistas atribuyeron al desencanto con la política que existe en distintos países de América Latina. Denuncias de irregularidades y el retraso en la apertura de urnas dominaron ayer el inicio de las elecciones.
El presidente Francisco Flores casi comete un error cuando acudió a votar y quiso depositar la boleta de diputados en la urna destinada a las alcaldías, pero su esposa y decenas de periodistas lo previnieron.