Opiniones
- En el antiguo barrio de Castro en Cleveland, Jessica Burchett, de 19 años, dijo que su muerte fue una especie de sabotaje para poner fin a su pena de cadena perpetua.
- ``Da algo de sensación de desenlace a las familias y personas afectadas por lo que hizo, pero al mismo tiempo, merecía estar ahí el resto de su vida a causa de lo que les hizo a esas niñas”, dijo.
- Elsie Cintron, una vecina que vivía en la calle de Castro, dijo que el suicidio la dejó con sentimientos encontrados.
- “Tomó el camino del cobarde”, dijo Cintron. “Estamos tristes de saber que está muerto, pero al mismo tiempo estamos contentos de que se haya ido y ahora sabemos que no puede pedir una apelación o intentar actuar como si estuviese loco''.
- La familia de Ariel Castro no atendió el llamado de los medios para conocer su versión de los hechos.
Los resultados preliminares de la necropsia realizada al cuerpo de Ariel Castro, quien secuestró, violó y maltrató durante una década a tres mujeres en Cleveland (EE.UU.), concluyen que se suicidó en su celda, aunque su abogado dijo que investigará a fondo su muerte.
Jan Gorniak, forense del condado Franklin, explicó que la causa de la muerte de Castro, de 53 años y origen puertorriqueño, fue un suicidio por ahorcamiento y agregó que están pendientes los resultados de las pruebas de toxicología.
El martes por la noche, Castro fue encontrado ahorcado en la celda del centro penitenciario de las afueras de Columbus (Ohio) donde cumplía la condena a cadena perpetua sin libertad condicional que un juez le impuso el pasado 1 de agosto.
Esa condena le fue impuesta por el cargo de homicidio agravado, por golpear a una de las mujeres durante el cautiverio hasta causarle un aborto, y por el resto de los casi 1,000 cargos que enfrentaba, entre ellos cientos por violación, recibió varias sentencias consecutivas que sumaban otros 1,000 años en prisión.
Castro estaba bajo vigilancia estrecha en prisión, pero no contaba con protección frente al suicidio.
Su abogado, Craig Weintraub, reveló que las autoridades penitenciarias rechazaron hace dos semanas una petición para que un psicólogo forense examinara las “tendencias suicidas” de su cliente.
La petición, según Weintraub, se realizó a la luz de una carta de 2004 en la que Castro hacía referencia al suicidio y fue encontrada por el FBI en la casa de Cleveland, donde mantuvo cautivas a sus tres víctimas durante una década.
La familia de Castro “está devastada por la noticia”, dijo Weintraub al programa Today de la cadena NBC de televisión, en el que prometió llegar “hasta el fondo” en la investigación de las circunstancias de la muerte de su cliente porque se trata de “un ser humano”.
Por su parte, John OBrien, portavoz de la oficina del alguacil del condado de Cuyahoga, indicó que Castro fue puesto bajo vigilancia para evitar un posible suicido cuando fue detenido en mayo, pero tras una evaluación psicológica se decidió eliminar esa protección.
Ante las numerosas peticiones de la prensa, la firma de abogados que representa a las tres víctimas de Castro, Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, señaló que ninguna de las tres ni sus familias prevén hacer declaraciones.
El alcalde de Cleveland (Ohio), Frank Jackson, sí habló y pidió a los ciudadanos y a la prensa que respeten la privacidad de las tres mujeres para que puedan “seguir adelante con sus vidas”. Las tres mujeres fueron secuestradas por Castro en los años 2002, 2003 y 2004, y recuperaron la libertad el pasado 6 de mayo cuando, en un descuido de su captor, Berry logró escapar y pedir auxilio a gritos.
Un vecino, Charles Ramsey, acudió en su rescate y ayudó a la joven a romper la puerta de la casa en la que estaba secuestrada junto a sus compañeras.