Las autoridades de Rio de Janeiro lanzaron ayer una nueva propuesta de seguridad pública para enfrentarse a una ola de violencia que ha puesto en jaque algunas áreas de la más famosa cara de Brasil frente al mundo.
La alcaldía de la que es conocida como la "ciudad maravillosa" admitió por primera vez que el combate y eliminación de las bandas de narcotraficantes que operan en algunas zonas "se ha vuelto extremadamente difícil, al adquirir características semejantes a las de la guerrilla urbana".
Recientes operaciones de narcotraficantes, que suelen ametrallar hasta comisarías, han sacudido a la opinión pública, presionando aún más a las autoridades municipales, estatales y federales.