Cazabombarderos iraníes interceptaron un avión del tipo Falcon, dependiente de la OTAN, y lo obligaron a aterrizar en un aeropuerto de Teherán, aunque posteriormente se le permitió reanudar viaje, informó ayer la agencia semioficial FARS.
Con anterioridad, la misma agencia había señalado que el aparato tenía matrícula estadounidense y que viajaba hacia Afganistán, cuando entró en el espacio aéreo iraní y fue obligado a aterrizar.
Según los últimos datos proporcionados por FARS, el suceso ocurrió ayer pasado y el avión, procedente de Turquía, trasladaban militares de diferentes nacionalidades, entre ellos húngaros, hacia una de las bases de la OTAN en Afganistán.
Según la agencia, que cita como fuente a uno de sus corresponsales, los ocupantes del avión fueron interrogados por las autoridades iraníes, quienes averiguaron que el avión simplemente se desorientó de su ruta, por lo que decidieron permitirles reanudar su viaje y abandonar la República Islámica.
FARS explicó que algunos países, entre ellos Hungría, ya han pedido disculpas al régimen de Teherán.
Por otro lado, el Pentágono estadounidense ha negado que un avión militar estadounidense haya violado el espacio aéreo de Irán y, como consecuencia, fuera obligado a aterrizar.
"Sabemos dónde están todos nuestros aviones en la región y no tenemos información sobre una aeronave que ha aterrizado en Irán", afirmó el coronel Patrick Ryder a los medios locales.