Dieciséis personas fueron hospitalizadas ayer tras el aterrizaje forzoso en Francia de un avión de la aerolínea Ryanair que cubría el trayecto entre Inglaterra y Barcelona.
El vuelo, que sufrió una pérdida de presión en la cabina, fue desviado a Limoges, en el centro de Francia, donde varios pasajeros fueron llevados a una unidad sanitaria aquejados de dolor de oído.
Según la aerolínea, el aparato llevaba 168 pasajeros y 7 tripulantes, e informó que otro avión los llevaría a España.