El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, estimó ayer, en el curso de una conferencia de prensa celebrada en Roma, que "la participación de los países cristianos en una guerra de agresión contra Irak será interpretada como una cruzada contra los árabes y el Islam".
El número dos del régimen iraquí, exhortó a Europa a "no desafiar la rabia del Islam" y le pidió que "resista ante la tentación de seguir a Estados Unidos en una cruzada, una guerra injusta, inmoral e ilegal", dijo.
El dirigente iraquí solicitó también a Italia y España, así como a los otros países europeos, que "no sigan las ambiciones imperialistas de Estados Unidos". Horas después de que los inspectores de las Naciones Unidas dijeron que no tenían una evaluación completa de los programas bélicos de Irak, su viceprimer ministro indicó que su país haría lo posible"" para cooperar.
Estamos trabajando en los general con los inspectores para llegar a la verdad"", expresó. Aziz insistió en que su nación no tiene relación con los terroristas y advirtió a Europa contra apoyar a Washington en la guerra, diciendo que su participación sería vista como una cruzada contra los árabes y musulmanes.
El viceprimer ministro le prometió ayer al Papa Juan Pablo II que el gobierno iraquí cooperará con la comunidad internacional en las demandas de desarme de la ONU, dijo el Vaticano en un comunicado. Según el comunicado, emitido después de una reunión privada entre el viceprimer ministro iraquí y el Papa, el pontífice le dijo a Aziz que Irak debe "respetar fielmente los compromisos concretos" de las resoluciones de la ONU.
El pontífice y Aziz, el cristiano más prominente de Irak, se reunieron durante media hora en privado en el estudio de Juan Pablo II, para discutir sobre la guerra que parece acercarse. "El señor Aziz quería dar garantías sobre la disponibilidad del gobierno iraquí de cooperar con la comunidad internacional, particularmente con respecto al desarme", dijo el Vaticano en una declaración después de la reunión.
Tras la reunión, Aziz sostuvo conversaciones con los dos principales diplomáticos del Vaticano, el secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano, y el ministro del Exterior, arzobispo Jean-Louis Tauran. Aziz visitará hoy la ciudad de Asís, para rezar ante la tumba de San Francisco, y participará en una ceremonia a favor de la paz, tras lo cual deberá partir mañana hacia Bagdad.