La “tregua” entre las principales pandillas de El Salvador cumplió un año con una disminución de alrededor del 50% de los homicidios, aunque persisten dudas y señalamientos sobre su transparencia y sostenibilidad.
Un grupo de pandilleros entregó a las autoridades al menos 267 armas de fuego con motivo de este primer aniversario del pacto y de la declaración de Apopa, al norte de San Salvador, como el sexto "municipio santuario" o libre de violencia de maras.
La declaración de municipios libres de violencia comenzó en enero pasado.