Las bandas organizadas que se dedican a traficar niños guatemaltecos, principalmente a Estados Unidos y Japón, cobran entre 60,000 y 80,000 dólares por cada infante, según pesquizas de la Fiscalía de la Mujer, que investiga 85 casos irregulares en los dos últimos años.
“En la oficina de un notario encontramos facturas por 60,000 y hasta 80,000 dólares por una adopción”, explicó a la AFP un investigador que trabaja en el caso de bandas organizadas dedicadas al “negocio de la adopción (ilegal) de menores”, que ronda los 3,000 casos anuales en Guatemala.
“Cuando preguntamos al abogado si eso cobraban por un niño, nos dijo: ‘no lo que pasa es que se factura todo el trámite, el mantenimiento, la casa, quien los cuida’”, agregó la fuente que pidió en anonimato.
“Cuando (los padres adoptivos) son estadounidenses, les piden hasta 80,000 dólares, pero cuando son japoneses, les piden unos 40,000”, agregó el investigador.
Las denuncias sobre adopciones ilegales de niños guatemaltecos cobró relevancia internacional el pasado domingo, cuando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica rescató en San José a nueve bebés procedentes de Guatemala, que presuntamente iban a ser vendidos a extranjeros.
“En la sustracción de niños están involucrados gentes de hospitales, comadronas (parteras), médicos, enfermeras, abogados y notarios, funerarias y los que llaman ‘jaladores’, que ponen en contacto a una madre que quiere dar en adopción -su hijo- con un abogado”, precisó Sayas.