Un bar español puso en marcha una curiosa iniciativa para atraer clientes: ofrece una cerveza y una tapa (aperitivo) gratis a cambio, simplemente, de un insulto original que actúe a modo de terapia y desahogo frente a la tensión y las presiones de la crisis económica.
El negocio, situado en la localidad costera de Cullera, cerca de Valencia, fue inaugurado el martes pasado y en menos de una semana ha cosechado gran éxito del público. El bar se llama Casa Pocho y es manejado por dos polacos residentes en España.
"Estamos en crisis y la gente empieza a discutir", dijo Bernard Mariusz, uno de los dueños. "En lugar de desahogarse con sus parejas, pueden venir al local e insultarnos. Eso sí, en plan cariñoso".
Los dueños aclararon que en Casa Pocho no se toleran ataques verbales fuera de tono. Los meseros premian la originalidad de los clientes y no la palabra más ofensiva, como alguien pudiera pensar.
"La idea funciona bien y viene gente de todas las edades, trabajadores, desempleados, jubilados, a insultarme", comentó Mariusz. "Todo el mundo participa, pero nadie se pasa".
En una pizarra situada a la entrada se explica la iniciativa. Muchos clientes entran escépticos y, casi cohibidos.