Nuevos aludes en diversas partes del territorio chino dejaron un total de 29 muertos y 24 desaparecidos, que vienen a sumarse a los 1,156 fallecidos y 588 sepultados en la avalancha de barro que arrasó una localidad entera de Gansu.
Los últimos aludes e inundaciones han tenido lugar en las provincias de Sichuan y Shaanxi.