La cadena BBC informó ayer que David Kelly, un científico cuyo aparente suicidio intensificó el debate en torno a las presuntas alteraciones realizadas por el Gobierno británico a un informe sobre las armas iraquíes, fue la fuente principal de un reportaje central en la controversia.
Tras informar a la familia del doctor Kelly, podemos confirmar que fue él la fuente principal del reportero Andrew Gilligan, quien citó a un funcionario anónimo según el cual, el Gobierno exageró las afirmaciones sobre el armamento prohibido de Irak, informó la cadena en un comunicado.
Días después que su nombre salió a la luz, como la presunta fuente del reportaje de Gilligan, difundido el 29 de mayo, Kelly fue interrogado por una comisión parlamentaria. Su familia denunció luego que había desaparecido.
La Policía encontró el viernes el cadáver de Kelly en una zona boscosa, a unos cuantos kilómetros de su casa en Oxfordshire. La muñeca derecha del asesor de la Defensa británica presentaba una profunda cortada, y junto al cadáver había un paquete de analgésicos, medio vacío, y un cuchillo.
Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, descartó la idea de dimitir o de convocar el Parlamento con carácter urgente tras la del científico Kelly
Blair, que llegó ayer a China, nueva etapa de la gira que efectúa por Asia para hablar, entre otros temas, de las pretensiones nucleares de Corea de Norte, se declaró “absolutamente” determinado a proseguir su mandato y aseguró que disponía de “espaldas sólidas” para ello.