El papa emérito Benedicto XVI cumple hoy 86 años, "oculto al mundo", como él mismo dijo cuando anunció su renuncia, y en una jornada que pasará junto a su hermano mayor, Georg, su secretario Georg Ganswein y las cuatro laicas consagradas de la comunidad Memores Domini que le cuidan.
Será, según fuentes vaticanas, una jornada tranquila como las que lleva en la residencia de Castel Gandolfo, donde se aloja desde que renunció al papado el 28 de febrero pasado, repartida entre momentos de plegarias, de lectura y de escuchar música.
La diferencia es que desde hace varios días ya se encuentra en Castel Gandolfo su hermano mayor, el también sacerdote Georg, de 89 años, venido expresamente desde Alemania para estar junto al "pequeño de la familia", cuya salud siempre le ha preocupado.
En su cumpleaños le llegan miles de telegramas de felicitación de todo el mundo a la residencia papal.
Además de su secretario Ganswein y las "memores", como son conocidas las cuatro laicas consagradas que ya le cuidaban en el Vaticano, también está en Castel Gandolfo la que fuera su ayudante y traductora, la alemana Birgit Wansing, y otro religioso alemán que ayuda al papa jubilado, puesto que "Don Georg", como es conocido su secretario particular, es también prefecto de la Casa Pontificia.