El primer ministro británico, Tony Blair, hizo ayer varios cambios en su gobierno y anunció la creación del Ministerio de Asuntos Constitucionales, que sustituye a la oficina del Lord Canciller, máxima autoridad judicial en Inglaterra y Gales.
El nuevo Ministerio, al frente del cual estará el amigo personal de Blair Charles (lord) Falconer, asumirá las competencias de los ministerios para Escocia y para Gales, que desaparecen en el nuevo organigrama del Ejecutivo. Lord Falconer, ex compañero de piso de Blair, ocupa la vacante de Derry (lord) Irvine, maestro y mentor del primer ministro, que ha decidido jubilarse.
El nuevo ministro no tendrá, como su antecesor, categoría de autoridad judicial y, para modernizar el sistema, se constituirá una comisión independiente para designar a los candidatos a jueces. Además, la tradicional Corte formada por magistrados de la Cámara de los Lores será sustituida por un Tribunal Supremo.
Aparte de la creación de la cartera de Asuntos Constitucionales, el cambio de ministros más importante se produce en Sanidad, tras la dimisión ayer en la mañana de Alan Milburn por razones familiares.
Al frente de Sanidad se coloca John Reid, hasta ayer líder de la Cámara de los Comunes. Reid, que fue ministro para Irlanda del Norte entre otros muchos cargos, ocupó su puesto en los Comunes en marzo pasado, cuando Robin Cook lo dejó vacante por desacuerdos con Blair sobre la guerra en Irak.
El nuevo titular de Sanidad, hombre de partido y conocido por su mano dura con la prensa, tiene como reto llevar a cabo la polémica reforma de los hospitales públicos, que el Gobierno quiere convertir en fundaciones semiprivadas.
El nuevo líder de los Comunes, puesto que forma parte del gabinete, será Peter Hain, ex ministro para Gales. La remodelación se produce a media legislatura del segundo mandato de Tony Blair como primer ministro.