El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, adoptó una posición diferente a la del lunes pasado cuando "garantizó" los votos suficientes para el desafuero de su antecesor, Arnoldo Alemán, y optó por sostener que ello es "del resorte de la Asamblea Nacional", según informa ayer la prensa local.
Una comisión especial legislativa dictaminó el pasado sábado que existen suficientes méritos para que el plenario suspenda la inmunidad a Alemán, para que responda ante dos juzgados por fraude al Estado, "lavado" de dinero, delitos penales y electorales.
Bolaños se reunió el pasado lunes con el máximo líder sandinista, Daniel Ortega, y aseguró en rueda de prensa que había garantía de los votos suficientes para el desafuero de Alemán, y llamó a "tener fe" en que habrían más de los 47 de los 92 votos totales para ello.