Bolivia, con de 5.3 millones de indígenas que representan el 60% de la población, ha mantenido una disputa constante por la reivindicación de los pobladores autóctonos ante la colonización europea.
Por ello, la figura de Tupac Katari es conocida como el grito rebelde del pueblo indígena boliviano, cansado de la opresión.
Este 14 de noviembre, los bolivianos recordarán el levantamiento del indígena aymara, quien fue el gestor de la lucha de los pueblos amerindios por sus derechos humanos en la región andina.
Según destacó el embajador de Bolivia en Panamá, Edgar Solíz Morales, la gesta del líder indígena, ocurrida hace 225 años, demostró la fuerza y la sangre del hombre originario por buscar su libertad ante España.
"Para nosotros, esto es parte de nuestra historia, aunque la historia la ha olvidado", acotó el diplomático.
Tupac Katari y miles de indígenas se levantaron contra el poder colonial español en 1781 y cercaron la ciudad de La Paz por espacio de 160 días.
Sin embargo, Katari fue detenido, traicionado con engaños, y ajusticiado de forma brutal al ser descuartizado por cuatro caballos y sus restos distribuidos por todo el territorio colonial andino.
"A mi sólo me mataréis, pero mañana volveré y seré millones", sentenció antes de su muerte el indio rebelde.
El actual presidente Evo Morales tomó el eslogan de este líder indígena, para acceder al poder en 2005.