Delegaciones de Bolivia y Chile inician este lunes en La Paz un encuentro de dos días para concertar una "agenda única sin exclusiones" que permita tratar el histórico reclamo marítimo boliviano de una salida al mar, las aguas del Silala y la eventual compra-venta de gas, como temas principales.
Se trata de la puesta en práctica de las conversaciones recientes de los presidentes de ambos países, la chilena Michelle Bachelet y el boliviano Evo Morales, que buscan revertir el sempiterno estado de crispación que rodea la relación entre La Paz y Santiago.
"Para nuestro país, el tema de la reintegración marítima es fundamental. Esperamos que en el curso de estos dos días podamos avanzar, ya no en base en dos agendas, como fue la característica de otros gobiernos, sino podamos acordar una agenda única que incluya todos los temas de interés mutuo", destacó el vicecanciller boliviano Mauricio Dorfler.
Dorfler y el canciller David Choquehuanca encabezan la comisión negociadora boliviana.
El vicecanciller chileno, Alberto Van Klaveren, el cónsul de ese país, Roberto Ibarra, además del director de América del Sur, Juan Pablo Lira, y la directora de Fronteras, María Teresa Infante, integran la de Chile.
Además de su centenaria reivindicación marítima, La Paz reclama a Santiago pago por el uso de las aguas manantiales del Silala, nacidas en territorio boliviano y que sin contraprestación alguna abastecen desde principios del siglo XX a tres regiones del norte de Chile y la mina cuprífera de Chuquicamata, la mayor a tajo abierto del planeta.
También, con carácter prelatorio, los negociadores deben tratar de incorporar la posibilidad de que Bolivia, que posee la segunda reserva gasífera de Sudamérica, abastezca a Chile en el corto plazo de este recurso natural.
Varios funcionarios bolivianos han señalado que la venta de gas a Chile debe estar condicionada a que se resuelva la demanda boliviana de volver a tener acceso a las costas del Océano Pacífico.
Santiago y La Paz también deberán ponerse de acuerdo en una serie de temas comerciales, fronterizos, aduanales, arancelarios y migratorios.
"Se percibe mucho mejor clima de entendimiento entre nuestros países", resumió el ex candidato a la presidencia de Chile, el conservador Joaquín Lavín, quien encabeza una delegación de estudiantes que visita La Paz.
El ex alcalde de Santiago y líder de la derechista Unión Democrática Independiente (UDI), dijo que su viaje a Bolivia tiene el objetivo de "aprender del pueblo boliviano y mejorar las relaciones bilaterales".
"Se ha creado un clima nuevo en las relaciones de los dos países. Este es un viaje de amistad y creo que va ha contribuir a las mejores relaciones entre Chile y Bolivia", puntualizó.
Las conversaciones concluirán el martes y serán elevadas a las consultas de los gobiernos de Bachelet y Morales, quien dice haber inaugurado con Chile la era de la diplomacia de los pueblos.
Bolivia y Chile carecen de relaciones diplomáticas desde marzo de 1978, cuando fracasó una de las gestiones bolivianas para obtener una salida propia al mar Pacífico, perdida junto a 120.000 km2 de territorios en la guerra que enfrentó a ambos países en 1879.
Los presidentes de Chile Michelle Bachelet (I) y de Bolivia Evo Morales, el 12 de mayo de 2006, en el Hotel Hilton, en Vienna en la Cuarta Cumbre de países de la Unión Europea, Latinoamérica y el Caribe. Delegaciones de Bolivia y Chile iniciaron el 17 de julio de 2006 en La Paz un encuentro para tratar el histórico reclamo marítimo boliviano de una salida al mar, las aguas del Silala y la eventual compra-venta de gas, como temas principales.