El inspector especial general para la reconstrucción de Irak de Estados Unidos (SIGIR), Stuart Bowen, afirmó hoy que el factor seguridad, pese a los avances del último trimestre, sigue determinando la operación civil en ese país.
"Se han producido mejoras en todos los terrenos y también en el de la seguridad, pero la gente está cansada y hay que avanzar", declaró a Efe el inspector, tras un coloquio celebrado en un hotel berlinés.
Bowen viajó por invitación del Instituto Aspen a Berlín, ciudad que visitó por última vez en 1998 con motivo de una conferencia de las fuerzas aéreas estadounidenses, en las que sirvió como oficial de inteligencia hasta alcanzar el grado de capitán.
"Mi relación con Alemania es anterior, pues mi padre era piloto y estuvo un tiempo destinado en este país", explicó Bowen, en alemán, a las 25 personas invitadas por el Instituto Aspen a un debate sobre la situación en Irak con el inspector, que además de ese evento sólo tiene previsto en su agenda un encuentro con miembros del Bundestag (cámara baja del Parlamento).
Bowen, quien viajó directamente desde Bagdad, ciudad a la que regresará para una nueva auditoría en febrero, expuso con carácter general el estado del proceso de reconstrucción en Irak, pero obvió juicios de valor porque "mis funciones son las de auditor, es decir, supervisar las finanzas".
Se limitó a exponer las conclusiones del informe que envió el pasado 30 de octubre al Congreso estadounidense, en el que destaca que recuperación y reconstrucción de Irak siguen dificultadas por la seguridad, aunque este trimestre se redujeron al nivel más bajo en un año los ataques contra las fuerzas de EEUU.
"No digo que sea optimista, pero sí que ese informe es el más positivo de cuantos le precedieron", declaró a Efe tras el coloquio.
Agregó que esta mejora "supone un respiro" para el Gobierno iraquí y para las actividades políticas y de seguridad en marcha.
Bowen, que calificó "la corrupción" como segundo gran problema a combatir en Irak, recordó que la ayuda para la reconstrucción, procedente de EEUU, Irak y los donantes internacionales, se situó a 30 de septiembre de 2007 en unos 103.000 millones de dólares.
De esa cantidad, unos 45.000 millones procedieron de fondos estadounidenses, alrededor de 40.000 de otros donantes de la comunidad internacional y 18.000 del Gobierno iraquí.
El inspector no precisó cuánto de ese dinero se destina neto a la reconstrucción, cuánto se emplea en sostener la infraestructura del propio aparato de la reconstrucción o el monto de los contratos con terceros, incluidas agencias privadas de seguridad.
Como en su informe al Congreso, reiteró en contrapartida que el 60 por ciento del dinero estadounidense se ha gastado, incluidos 4.600 millones de dólares en reconstrucción de la infraestructura eléctrica, donde más avances se lograron.
También resaltó la inversión de 1.700 millones en el sector petrolero y 2.100 millones en el sistema de alcantarillado y tratamiento de aguas, áreas clave en el desarrollo del país y que mas directamente afectan a la población.