El Gobierno de Brasil afirmó hoy que espera tener un papel protagonista en la cumbre del clima de la ONU, que se celebrará en Copenhague el próximo diciembre, y adelantó que planea presentar "metas ambiciosas" y concretas en reducción de gases contaminantes.
Así lo aseguró en un evento sobre cambio climático celebrado en Sao Paulo el ministro brasileño de Medio Ambiente, Carlos Minc, quien además señaló que su país va a presentar una propuesta concreta sobre reducción de emisiones.
"Tendremos un número para presentar en Copenhague, pero también muchas facturas en relación a los emisores históricos", comentó el ministro, citado por las ediciones digitales de varios medios.
"Cuanto más sea comprobado y reconocido nuestro esfuerzo, mayor será nuestro poder en términos de protagonismo y de convertirnos en puente entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo", agregó.
Según explicó Minc, la cifra que llevará el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva a la cumbre está siendo estudiada por los ministerios de Medio Ambiente, Relaciones Exteriores y Ciencia y Tecnología.
"Si fuese definido un rumbo y hasta dónde se quiere llegar, con una meta realista y que sea ejecutable, creo que la industria y el empresariado brasileño buscarán alcanzar ese nivel", añadió el funcionario.
A finales de julio, el presidente Lula propuso en un encuentro con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) acuda a la cita con una propuesta común que evite que prevalezcan los intereses de los países ricos.
La reunión, que tendrá lugar entre el 8 y el 17 de diciembre en la capital de Dinamarca, tratará de conseguir un nuevo acuerdo mundial sobre reducción de emisiones de gases contaminantes que sustituya al Protocolo de Kioto de 1997, que dejará de estar en vigor en 2012.