La presidenta Dilma Rousseff anunció ayer la instalación de sistemas de rayos X para reforzar la inspección de vehículos y la instalación de cámaras de vigilancia en las fronteras, al acercarse la realización de la Copa Confederaciones y la visita del papa a Brasil.
“Protegiendo nuestras fronteras ayudamos a aumentar la seguridad de nuestra propia población y de los grandes eventos que se aproximan, la Copa de las Confederaciones en junio y la Jornada Mundial de la Juventud Católica el próximo mes, cuando vamos a recibir la visita del papa Francisco'', declaró Rousseff en su programa radial semanal Café con la presidenta.
La gobernante recordó que dos años atrás, el Gobierno puso en marcha una operación policial coordinada con los países vecinos para intensificar la vigilancia fronteriza. Esa operación es apoyada por la operación Ágata, en la que militares recorren por un mes la zona fronteriza para inspeccionar vehículos y barcos.
Según Rousseff, la séptima edición de la operación Ágata, iniciada hace dos semanas, permitió la incautación de más de seis toneladas de drogas y 8,000 kilos de explosivos “que habrían ido a parar en manos de criminales en nuestras ciudades”.
Dijo que la Policía fronteriza ya cuenta con cinco equipos móviles que permiten detectar armas y drogas escondidas, automóviles que pasan por la región, y en los próximos meses se entregarán dos equipos de ese tipo a cada uno de los estados situados a lo largo de los 16,886 kilómetros de frontera terrestre de Brasil.