La Comisión Europea (CE) ha presentado hoy su nueva estrategia para América Latina, una guía renovada para las relaciones de la Unión Europea con la región durante los próximos años, que reforzará el diálogo político en un momento de cambios y un contexto global "más complejo".
La "comunicación" (informe no legislativo) presentada hoy es la aportación de Bruselas a la cumbre de la Unión Europea (UE) y los países de América Latina y el Caribe (ALC) que tendrá lugar en Madrid en mayo del año próximo, y en la que la Comisión espera que salgan adelante propuestas que den más protagonismo a la sociedad civil y que incrementen la integración regional.
En concreto, el Ejecutivo comunitario quiere impulsar la creación de una "Facilidad de Inversión para América Latina", que movilice fondos para infraestructuras de transporte y energía que impulsen la interconexión, así como el nacimiento de una Fundación para Latinoamérica que implique más a la sociedad civil en el diálogo y las cumbres euro-latinoamericanas.
"Hoy en día hay tantos retos nuevos para todos, para el mundo, para América Latina, para la Unión Europea. Queremos realmente transformar estos retos en oportunidades", indicó la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, quien presenta hoy en rueda de prensa el documento.
Diez años después de haber lanzado en Río de Janeiro la asociación estratégica con Latinoamérica, la nueva Comunicación toma el relevo de la última, redactada por la Comisión en 2005, que estaba enfocada en la integración regional y la cohesión social.
De ahora en adelante, Bruselas propone ampliar y reforzar el diálogo político en diferentes "sectores importantes" como la macroeconomía, la investigación, ciencia y tecnología; el cambio climático, la seguridad energética, la cohesión social, el empleo o la inmigración.
La Comisión considera que, para enfrentarse a los "nuevos desafíos y prioridades" que han planteado la crisis económica global y el cambio climático, fundamentalmente, es necesario contar con "más fondos".
Para ello, Ferrero-Waldner sugiere crear una Facilidad de Inversión para América Latina similar a la puesta en marcha dentro de la Política de Vecindad comunitaria dirigida a las repúblicas ex soviéticas que no tienen perspectivas de adhesión, y que "ha funcionado muy bien".
Ese mecanismo financiero contaría, de entrada, con 100 millones de euros del presupuesto de la UE hasta 2013, a partir de los cuales se podrían movilizar "fondos mucho más importantes" procedentes de bancos interamericanos, estados miembros, países latinoamericanos o incluso del sector privado, precisó la comisaria.
Según indicó, se podría alcanzar una cifra entre los 1.000 y los 2.000 millones de euros para dedicarlos a infraestructuras que mejoren la interconectividad de la región, fundamentalmente en el ámbito del transporte, la energía o las medidas para mitigar los efectos del cambio climático.
La otra gran apuesta de la nueva estrategia comunitaria es la creación de una Fundación para América Latina, para que las universidades, fundaciones y otros representantes de la sociedad civil "sepan más de las cumbres" euro-latinoamericanas y éstas puedan "realmente tener un impacto", apuntó Ferrero-Waldner.