El barco "Rainbow Warrior" del grupo ecologista Greenpeace cortó el paso en el mar en aguas de Dumai, cerca de la isla indonesia de Sumatra, a un buque cisterna que transportaba aceite crudo de palma.
Los activistas de Greenpeace se acercaron al carguero MT Westama, que llevaba 30.000 toneladas del líquido y colgaron en su casco una pancarta gigante en la que se podía leer "El aceite de palma mata los bosques y el clima", informó hoy la agencia oficial Antara.
"Un tanque como ese no puede hacer nada si un barco se pega a su lado y todavía está ahí", según el portavoz de Greenpeace Indonesia, Agustinus Widi.
Un comunicado de prensa de la organización ecologista aseguró que el aceite de palma pertenece a la compañía PT Permata Hijau Sawit, uno de los mayores exportadores del lubricante y que, según Greenpeace, lo compra a empresas conocidas por provocar fuegos en las selvas de la provincia de Riau (Sumatra).
"Estamos intentando mostrar el impacto negativo que tiene la industria en las selvas de Indonesia, así como sobre el cambio climático", dijo Sue Conner, experta en asuntos forestales del grupo.