Egipto y Alemania se esforzaban ayer para intentar reimpulsar el diálogo de paz israelí-palestino, bloqueado en estos momentos, en vísperas de un esperado discurso del primer ministro israelí, Ariel Sharon.
Aprovechando el actual punto muerto, Sharon podría pronunciarse a favor de adoptar medidas "unilaterales" a las que suele referirse últimamente y que, según la prensa, afectan al desmantelamiento de colonias aisladas y a la retirada del ejército hasta posiciones que coincidan con el controvertido trazado de la línea de seguridad que Israel está construyendo en Cisjordania.
El ministro egipcio de Relaciones Exteriores Ahmed Maher efectuará el lunes una visita relámpago a Israel, la primera de ese tipo en dos años, para entrevistarse con Sharon y con su homólogo israelí Sylvan Shalom.
Ese viaje se enmarca en la serie de esfuerzos diplomáticos que Egipto ha puesto en marcha para intentar que Israel y los palestinos acuerden un alto el fuego para poder reanudar las negociaciones de paz.
En ese contexto, dos emisarios egipcios, los generales de los servicios secretos Mustafá al Buheiri y Mohamad Ibrahim, proseguían ayer sus conversaciones en Gaza para intentar conseguir una tregua apoyándose en las promesas de Estados Unidos de presionar a Israel si los grupos palestinos ponen fin a sus ataques antiisraelíes.
A principios de diciembre en El Cairo, las negociaciones para intentar alcanzar una tregua entre 12 grupos palestinos fracasaron.
El jefe de la diplomacia alemana, Joschka Fischer, de gira por Oriente Medio, instó por su parte ayer al primer ministro palestino Ahmed Qorei a entrevistarse con su homólogo israelí durante una reunión en Abu Dis, en Jerusalén este.