Autoridades de salud en varias partes del mundo adoptaron ayer duras medidas para controlar un brote de una misteriosa enfermedad respiratoria, que se cree ha matado a más de 80 personas y prometieron reforzar la cooperación internacional para investigar la infección.
Funcionarios en Hong Kong buscaban a residentes que huyeron de un complejo de apartamentos afectado y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emitió una orden ejecutiva autorizando la cuarentena obligatoria a pacientes.
La orden de Bush permite que la secretaría de Salud y Servicios Humanos decida cuándo es necesaria una cuarentena y prevé la "aprehensión, detención o liberación condicional de los individuos para impedir la introducción, transmisión o difusión de posibles enfermedades contagiosas".
La orden mencionó el misterioso Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG) -que se sospecha ha afectado a 115 personas en EU y a 2,400 a nivel mundial, matando a unas 80-, al cólera, la difteria, la tuberculosis, la viruela, la fiebre amarilla y fiebres hemorrágicas.