El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, visitó ayer en Florida para levantar la moral de los republicanos y lanzar nuevas críticas contra su rival demócrata John Kerry.
Bush acusó a Kerry de ser peligrosamente débil en la lucha contra el terrorismo, de cambiar de opinión acerca de la amenaza que representaba Sadam Hussein y sobre la necesidad de una guerra para derrocarlo e ironizó sobre "la amnesia electoral" de su adversario.
La elección se prevé nuevamente muy reñida en Florida.