El presidente de EE.UU., George W. Bush, y los líderes demócratas en el Congreso se reunieron en la Casa Blanca para buscar un compromiso en su enfrentamiento sobre los fondos para la guerra en Irak y el comienzo de una retirada.
La reunión se produce después que Bush vetara el martes el proyecto de ley aprobado la semana pasada en el Congreso y que vinculaba la asignación de fondos para la guerra en Irak y Afganistán con el comienzo, para antes del 1 de octubre, de la retirada de las tropas del suelo iraquí, completándose seis meses después.
Bush asegura que si el Congreso le envía otras propuestas que sigan conteniendo un calendario volverá a vetarlas cuantas veces sea necesario, con el argumento de que "una fecha para la retirada es una fecha para el fracaso".
La respuesta del presidente estadounidense ha airado a destacados congresistas demócratas, que insisten en que frente a las exigencias de Bush de que se le presente un proyecto de ley que apruebe los fondos sin ningún tipo de condiciones es necesario poner cortapisas a la estrategia de la Casa Blanca.
Sin embargo, los demócratas no cuentan con los votos necesarios para superar el veto presidencial.