George W. Bush llegó a la Casa Blanca hace cuatro años con la promesa de "unificar, no dividir", pero durante su gestión se ha polarizado EU y el mundo debido a su decisión de ir a la guerra de Irak.
Su presidencia no ha dejado a nadie indiferente: o se le ama como un líder decidido que conecta con la gente sencilla o se le odia como un vaquero ignorante que ha ordenado una guerra innecesaria.
A lo largo de la campaña, el presidente de EU se ha esforzado por mostrarse como un hombre que prefiere la acción a las palabras, que sigue lo que persigue hasta que lo consigue y que -pese a descender de una de las grandes dinastías políticas y económicas del país- conecta bien con el estadounidense medio.
Sus detractores dan la vuelta a ese retrato para describirle como una persona con dificultades para expresarse, testarudo, incapaz de reconocer un error ante el público y desinteresado por los temas importantes.
El mandato del presidente número 43 de EU pasará a la Historia por los atentados del 11 de septiembre de 2001, en los que murieron casi 3,000 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania.
Hasta entonces, su administración se había mostrado renuente a intervenir en el resto del mundo, pero el 11-S cambió radicalmente los planes y marcó para siempre la imagen de Bush. Desde entonces, la lucha contra el terrorismo ha sido el tema central de su mandato.
George W. Bush nació en 1946 en Connecticut, pero se crió en Texas. Su servicio militar obligatorio ha sido motivo de polémica. Se alistó como piloto en la Guardia Nacional, un cuerpo al que entonces recurrían muchos hijos de buenas familias que querían evitar ir al conflicto de Vietnam.
En 1977 se casó con Laura Welch, una tímida bibliotecaria a la que había conocido tres meses antes durante una barbacoa y por la que sintió un verdadero flechazo. Han tenido dos hijas, las gemelas Jenna y Barbara, de 23 años, que han aportado su granito de arena en la campaña electoral de su padre.
Al cumplir 40 años, Bush cambió radicalmente: el hijo de papá con demasiado gusto por el alcohol aceptó el ultimátum de su esposa, "o la botella o yo", abandonó la bebida y se convirtió en un ferviente cristiano.
Bush y Kerry, frente a frente por la Casa Blanca
Mañana los estadounidenses escogerán quién será su próximo Presidente. Hoy, les presentamos sus perfiles para que los conozcan un poco más.