La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, anunció hoy que ha reforzado la presencia policial en la desembocadura de ríos costarricenses en la frontera con Nicaragua, debido a "insinuaciones" de ese país, con el que mantiene una disputa territorial.
Chinchilla dijo en una conferencia de prensa que ha instruido al ministro de Seguridad, José María Tijerino, a reforzar la vigilancia en la desembocadura del los ríos costarricenses Colorado, San Carlos y Sarapiquí, en el norte del país.
"Nos han seguido amenazando de que van a seguir adelante. Han hecho insinuaciones de posibles incursiones en el río Colorado, de posibles trabajos que afecten la boca y el cauce", manifestó Chinchilla.
La mandataria dijo que los policías no se acercarán a la Isla Calero, foco del litigio bilateral, pues respeta la resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) que pidió a ambos países despejar la zona de oficiales armados y que fue rechazada por Nicaragua.
El pasado lunes, el presidente nicarag ense, Daniel Ortega, aseguró que para mediados de diciembre se comenzará a limpiar el delta del río San Juan desde un punto donde el caudal de la vía fluvial nicarag ense se va hacia el costarricense río Colorado.
Afirmó que este problema reduce el caudal del San Juan y que basta limpiar un poco el río para que recupere su caudal de manera permanente.
Ortega también ha dicho que su país reclamará ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el derecho de navegar por el río Colorado.
Por su parte, el ministro costarricense de Seguridad, José María Tijerino expresó hoy que la vigilancia "se está reforzando desde el momento en que el señor Ortega anunció sus pretensiones sobre el río Colorado".
"Se ha aumentado el patrullaje y tenemos todo un dispositivo de defensa del río Colorado y sus canales aledaños", manifestó el ministro.
Agregó que "mientras la amenaza persista tenemos el deber de defender el territorio y hay que hacerle saber al agresor que no tenemos miedo".
Costa Rica ha denunciado a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Secretaría de la Convención Ramsar, por los daños ambientales e invasión militar a una porción de la costarricense Isla Calero (Caribe).
El litigio fronterizo comenzó el 21 de octubre pasado cuando Costa Rica denunció que Nicaragua estaba lanzando en la costarricense Isla Calero los sedimentos del dragado del fronterizo río San Juan, de soberanía nicarag ense.
Posteriormente, San José acusó a Managua de construir un canal en la Isla Calero para unir el río San Juan con la nicarag ense Laguna Los Portillos, causando daños a un humedal declarado como de importancia internacional por la Convención Ramsar en 1996.