Debate
- Disconformidad
- El debate de más de seis horas en los Comunes fue tenso, reflejo de una polémica que desde hace meses sacude al país y ha generado enfrentamientos encendidos.
- Disputa
- Durante el debate, partidarios y detractores del matrimonio homosexual abogaron por la igualdad de derechos y, en el otro, insistieron en que la unión entre parejas del mismo sexo no puede considerarse un matrimonio.
- Creencias
- La ministra británica de Cultura e Igualdad, la "tory" Maria Miller, apuntó en la apertura del debate que el concepto del matrimonio ha cambiado a lo largo de los siglos y que las creencias religiosas y la igualdad de derechos no son incompatibles.
La Cámara de los Comunes británica aprobó la legalización del matrimonio entre homosexuales por amplia mayoría, pero con el rechazo de cerca de 140 diputados conservadores, que votaron contra el proyecto de su líder, el primer ministro David Cameron.
Como se esperaba, el proyecto de ley, que aún debe ser aprobado por la Cámara de los Lores, salió adelante gracias al apoyo de la oposición laborista y de los liberal demócratas, socios en el Ejecutivo de coalición con los "tories" de Cameron, en una sesión en la que los partidos dieron libertad de voto a los diputados.
La propuesta fue aprobada por una amplia mayoría de 400 votos a favor y 175 en contra, en una cámara compuesta por 303 parlamentarios conservadores, 255 laboristas y 57 liberal demócratas, además de otras formaciones menores.
La cadena británica BBC calculó que votaron contra la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el Reino Unido, 139 diputados conservadores, mientras otros 40 se habrían abstenido, cifras que suponen un nuevo golpe al liderazgo de David Cameron al frente de su partido.
Apenas dos horas antes de que se produjera la votación, Cameron había señalado a los diputados, en una alocución televisada, que el matrimonio gay hará del Reino Unido "una sociedad más fuerte", y había defendido como "justo que los homosexuales también puedan casarse".
"Sé que hay posturas muy firmes en ambas partes, pero pienso que es un paso importante para nuestro país", apuntó el "premier".