Agustí, autor de investigaciones estatigráficas en los yacimientos de Dmanisi, en Georgia, dijo en este seminario organizado por la Cátedra Atapuerca, que los homínidos salieron de África a medida que los bosques, que constituían su hábitat, se fueron transformando en sabana.
Estos homínidos hallaron hace 1.8 millones de años un nuevo ecosistema boscoso en el Cáucaso, donde se asentaron, como ocurrió en Dmanisi, para dispersarse y crear nuevos asentamientos, como la del Homo Antecessor, hace cerca de un millón de años, en la burgalesa Sierra de Atapuerca.
Según el científico catalán, el Cáucaso todavía tiene condiciones climáticas subtropicales y por ello "debió ser un hábitat muy favorable para este tipo de homínidos".
En su opinión, indicó que la tecnología con la que salieron de África fuera muy arcaica "y esto constituye la gran sorpresa que se encontró en los yacimientos de Dmanisi, que rompió con las ideas que sobre la evolución y la migración de poblaciones se tenían hasta entonces".
Eudald Carbonell, codirector del equipo científico de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, señaló que los homínidos que salieron de África llevaron consigo una arcaica tecnología conocida como "modo uno" o "oldunaviense".
Según Carbonell, durante el siguiente millón de años, hasta su evolución, esta tecnología tan arcaica se mantuvo, por varios años.
En su opinión hay una relación "tecnogenética" entre las industrias o tecnología lítica de África, Dmanisi y Atapuerca.
El director de los yacimientos de Dmanisi, David Lordkipadnidze, dijo que los estudios de los últimos 16 años han permitido confirmar que la presencia de los homínidos que dejaron el continente africano para instalarse en Eurasia es muy anterior a lo que se pensaba.
Estos homínidos eran más primitivos de lo que se pensaba.