Las personas de avanzada edad que caminan 10 km a la semana tienen un cerebro más grande, mejor memoria y mayor capacidad cognitiva, afirma una nueva investigación.
El estudio -el más amplio que se ha hecho sobre el impacto de la actividad física y el deterioro mental asociado a la enfermedad de Alzheimer- siguió a más de 400 ancianos durante más de 20 años.
Entre los participantes, con una edad promedio de 80 años, 300 eran sanos y 127 mostraban deterioro cognitivo leve (DCL) -una etapa previa a la demencia- y síntomas de alzheimer.
Los investigadores encontraron que los ancianos con DCL y alzheimer que caminaban al menos 20 minutos diarios durante toda la semana mostraron un deterioro mental más lento y menos pérdida de memoria que quienes no caminaban.