El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Haroldo Rodas, promueve en Los ngeles un programa de recepción humanitaria para los indocumentados deportados desde EE.UU. al que próximamente se unirá el gobierno salvadoreño.
Rodas se reunió hoy con los cónsules de El Salvador, Nicaragua, México, Panamá, Belice, la República Dominicana y Ecuador para discutir de la necesidad de apoyar a los deportados cuando regresen a sus países, de manera que el proceso sea menos traumático para los inmigrantes y sus familias.
El ministro anotó que la cifra de guatemaltecos deportados el año pasado -27.222 según la Dirección General de Migración (DGM) de Guatemala- fue ligeramente menor -unos 600 menos- que la de 2008.
Asimismo, detalló el programa de su país para atender a los ciudadanos guatemaltecos que son repatriados desde Estados Unidos por vía aérea.
"Se les provee servicios de alimentación, comunicación telefónica gratuita a cualquier lugar del país, transporte a terminales de buses en la capital y pasajes para quienes no tengan los recursos para regresar a su sitio de origen", explicó el canciller en referencia al Programa de Recepción Digna a los Repatriados.
La iniciativa, que funciona desde hace cerca de cuatro años y se realiza en conjunto con otras organizaciones de asistencia legal y médica, resultó "una idea interesante" para El Salvador, según el canciller guatemalteco.
"Hablamos con el viceministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, (Juan José) García, para saber cómo en conjunto podemos trabajar en la ayuda humanitaria que se plantea", explicó a Efe Rodas respecto al problema que representa la deportación de inmigrantes.
"Lo identificamos como un punto de interés y en las próximas semanas tendremos una reunión para concretar en términos muy precisos que es lo que vamos a hacer en conjunto", señaló.
Rodas destacó que para su gobierno junto con el problema de las deportaciones está "el tema más complejo des la división de las familias. Este es un tema que esperamos que la nueva ley migratoria pueda resolver".
Dijo que su país espera que "exista una regularización de todos los inmigrantes y que se incorporen procesos migratorios para la reunificación familiar especialmente en el caso de los cónyuges e hijos menores".
También pidió que se agilice el mecanismo para que los familiares deportados de personas que están legalmente en Estados Unidos puedan reunirse con sus familias.
"La unificación familiar se convierte en uno de los centros fundamentales de cualquier reforma migratoria que se dé en los Estados Unidos", aseguró el canciller.
El Gobierno de Guatemala considera también importante el "proveer un período de tiempo razonable para que todas aquellas personas que hayan recibido orden de deportación o (acepten) salida voluntaria -y que no hayan abandonado el país- puedan reabrir su caso y aplicar para la residencia legal".
El funcionario destacó que estas peticiones han sido tratadas con el gobierno de Washington en distintas reuniones y a diferentes niveles, como cuando él personalmente se reunió con el vicepresidente Joe Biden durante su visita a Costa Rica.
"Y el presidente (de Guatemala, lvaro) Colom le mandó una nota al presidente (Barack) Obama", durante la reunión de mandatarios centroamericanos con el presidente estadounidense en abril pasado.
La reforma -dijo- "es un tema interno de la política de Estados Unidos y no queremos intervenir, pero tenemos un millón y medio de guatemaltecos en EEUU, de los cuales la mitad son indocumentados, por lo cual el tema también es de altísima prioridad para nosotros".
En la reunión de hoy con los cónsules, igualmente se presentó una actualización de lo que se está haciendo a través del consejo de ministros de todos los países centroamericanos con el fin de unificar esfuerzos para apoyar la situación de los inmigrantes.
"Todo tiende a la reunificación familiar, lo peor para un ser humano es tener la incertidumbre de que en cualquier momento puede irse dejando a su familia. Eso es muy traumático", concluyó Rodas.