Bakir Izetbegovic, un nacionalista musulmán moderado, ganó en las elecciones generales de Bosnia-Herzegovina uno de los tres asientos en la Presidencia del país, mientras que los representantes serbio y croata revalidaron sus cargos, según los primeros datos oficiales.
Tras el recuento en torno al 50% de los votos, el hijo del histórico presidente bosnio durante la guerra, Alija Izetbegovic, compartiría la presidencia con el croata Zeljko Komsic y con el serbobosnio Nebojsa Radmanovic.
En caso de concretarse este resultado, podría abrirse la puerta a que se desbloquee la parálisis política del país balcánico debido a las rivalidades étnicas.
La Comisión Electoral Nacional indicó que Izetbegovic lograría una leve, pero cómoda ventaja sobre el segundo candidato musulmán más votado y una rotunda victoria sobre el actual copresidente en representación de esta comunidad, Haris Silajdzic, conocido por sus posturas más intransigentes.
Este inesperado vuelco, ya que los sondeos daban a Silajdzic una clara mayoría, dibuja un nuevo panorama en la política bosnia, estancada por el enfrentamiento entre las tres comunidades y los dos entes autónomos que forman el país: la federación de musulmanes y croatas y la República serbobosnia.