La cárcel en el norte de México a donde las autoridades transfirieron repentinamente al líder narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán es considerada por autoridades de derechos humanos como la peor del sistema penitenciario federal.
Un reporte de 2015 elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNHD) dio al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 9 una calificación de 6.63 en una escala del cero al 10.
Es la calificación más baja para cualquiera de las 21 prisiones federales del país.
En comparación, la instalación de máxima seguridad en el Altiplano _en el centro del país_ donde estaba Guzmán era la décima en la lista, con una calificación de 7.32.
La cárcel del Altiplano es considerada la de mayor seguridad del país y muchos pensaban que era a prueba de fugas.
Esa creencia se vino abajo cuando Guzmán se escapó en julio de 2015 a través de un sofisticado túnel de 1.5 kilómetros de largo.
Fue cavado por sus cómplices y llegaba hasta la zona de ducha en su celda. El pasaje estaba equipado con una motocicleta modificada para correr sobre rieles.
El Cefereso 9, localizado en Ciudad Juárez, fronterizo con Texas, calificó bien en "condiciones de gobernabilidad", posiblemente un indicio de que las autoridades creen que aquí pueden controlar el entorno del capo y reducir el riesgo de que se fugue por tercera ocasión.
La cárcel está cerca de la autopista Panamericana, a unos 23 kilómetros al sur del centro de Ciudad Juárez, en medio del desierto del estado de Chihuahua y prácticamente rodeado de nada.
El gobernador de Chihuahua, César Duarte, dijo que la transferencia de Guzmán no representa riesgo para el estado y que hay señales de mejoras en materia de seguridad.
El líder del cartel de Sinaloa _quien está peleando para no ser extraditado a Estado Unidos, donde enfrenta cargos por drogas en varias jurisdicciones_ fue transferido en un operativo sorpresivo y en medio de fuertes medidas de seguridad.
Las autoridades dicen que es rutina rotar a los internos por cuestiones de seguridad, pero analistas han dicho que tal vez también querían sacudir el entorno de "El Chapo" para frustrar cualquier plan de fuga que pudiera estar en progreso.
De acuerdo con el reporte de la comisión de derechos humanos, el Cefereso 9 tuvo bajas notas en garantizar una estadía "dignificada" y en el manejo de reos con necesidades especiales. Tuvo calificaciones medias en garantizar la seguridad de los prisioneros, así como en bienestar y rehabilitación.
También menciona que está un poco sobrepoblada, con 1,012 internos viviendo en esa prisión del estado de Chihuahua que tiene capacidad para 848 reos.
Datos
Guzmán fue regresado al Altiplano de donde se fugó en 2015 y las autoridades aumentaron las medidas de seguridad para él.
Estaba bajo constante observación con una cámara sin puntos ciegos instalada en el techo, mientras que las paredes y el piso de la celda fueron reforzados con barras de metal y una capa de concreto de 16 pulgadas.
Las autoridades también restringieron sus visitas.
Un abogado del capo confirmó que su defensa sigue peleando judicialmente para evitar la extradición y que las autoridades han dicho que podrían pasar meses o hasta un año para tener un fallo.