La siempre tensa relación entre Cuba y Estados Unidos ha vuelto a enredarse con la huelga de hambre de Alan Gross, el contratista condenado a 15 años de cárcel en la Isla, y el caso Zunzuneo, la red social en celulares cubanos planificada desde Washington que, aunque ya inactiva, sigue suscitando polémica.
Detalles
3- de abril, Alan Gross comenzó su huelga de hambre. El caso Gross es foco de tensión entre Cuba y Estados Unidos.
- Cuba inició la conexión de fibra óptica para internet.
El gobierno de Raúl Castro expresó en una nota oficial su preocupación ante la noticia, conocida, de la huelga de hambre que Gross inició para protestar por su situación y para reclamar a Cuba y EE.UU. su liberación.
Ese ayuno, sin embargo, no ha alterado la posición del Gobierno cubano, que insiste en su disposición a buscar con EE.UU. una solución al caso del contratista, pero contemplando “las preocupaciones humanitarias de Cuba” sobre sus tres agentes que siguen presos en cárceles norteamericanas.
Según La Habana, Alan Gross, de 64 años, “está en buenas condiciones físicas y su salud es normal y estable”.
En la declaración oficial divulgada ayer, Cuba reitera que este ciudadano estadounidense “siempre ha recibido un trato digno” en la Isla, donde está recluido desde su detención en un hospital “no porque su situación de salud así lo requiera”, sino para garantizarle atención médica especializada.
Gross, un contratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid, sus siglas en inglés), fue detenido en Cuba en 2009 y condenado catorce meses más tarde a 15 años de cárcel por actividades subversivas financiadas por Washington mediante el empleo de sistemas de telecomunicaciones ilegales.
El Gobierno estadounidense niega esos cargos y sostiene que Gross solo trataba de proporcionar acceso “sin censura” a internet para “una pequeña comunidad religiosa” judía en la Isla.