Estados Unidos guarda cautela frente a un probable triunfo de la izquierda por primera vez en la historia de Uruguay, y aunque analistas señalan cierto temor a que cunda el populismo, otros piden aguardar para ver cómo el candidato Tabaré Vázquez maneja la economía del pequeño país de 3.4 millones de habitantes.
Vázquez, un médico de 64 años que es candidato de la coalición de izquierda Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), posee una gran ventaja en los sondeos. Las últimas encuestas le otorgan en torno al 50% de los votos.
Necesita ganar el 50% más un voto para ser electo en la primera vuelta, este domingo 31 de octubre. Si ningún candidato alcanza este porcentaje, la segunda vuelta tendrá lugar el 28 de noviembre.
"Como en el caso de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, se le extenderá la alfombra roja para ver qué tipo de relación el nuevo Presidente quiere tener con Estados Unidos", dijo Miguel Díaz, director para Sudamérica del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), que ha viajado varias veces al país.
"Estados Unidos reconoce la madurez de los partidos políticos en Uruguay. Se ve a Uruguay como un país ya maduro, y no tiene miedo de que un presidente elegido democráticamente pueda verdaderamente socavar las tradicionales buenas relaciones bilaterales", aseguró.
El Departamento de Estado prefiere no explayarse públicamente sobre el tema. "Estamos siguiendo la elección muy de cerca y trabajaremos con el candidato que sea electo", se limitó a señalar un funcionario estadounidense que insistió en mantener el anonimato.
Stephen Johnson, analista del centro de análisis Heritage Foundation, allegado al Partido Republicano, señaló no obstante que "existe preocupación de que Vázquez torne al país más hacia dentro y trate de hacerlo más populista".
"Con esto, obtendría dos cosas: alejaría del país incluso a más jóvenes de los que ya se han ido, y haría de Uruguay un caso perdido, cuando en realidad es una de las economías más saludables del Cono Sur", afirmó.
Para Díaz, las pruebas de fuego para Vázquez -vistas desde EU- serán su manejo de la economía y cómo trabaja con la oposición política.