La oposición en Argentina resolvió centrar sus esfuerzos de campaña en no perder sus bancas parlamentarias en los comicios generales de octubre próximo, tras asumir tácita o explícitamente que será "imposible" derrotar a la presidenta Cristina Fernández, favorita para lograr la reelección.
La mandataria aventaja en 50% a los opositores.