La estrategia de seguridad que Centroamérica presentará al mundo a partir de hoy, en la capital guatemalteca, combina programas de prevención del delito y rehabilitación de delincuentes, así como el combate frontal a los grupos criminales que azotan a la región.
El secretario general del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), Juan Daniel Alemán, afirmó que la estrategia se centra en 14 prioridades en materia de combate al delito, prevención de la violencia, rehabilitación y reinserción, y fortalecimiento institucional.
Unas 55 delegaciones han confirmado su participación entre hoy miércoles y mañana en la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, con la que la región espera obtener recursos financieros para echarla a andar.
La estrategia estipula 22 proyectos que van desde la capacitación y profesionalización de las fuerzas de seguridad, la adquisición de armamentos y equipos de alta tecnología, el fortalecimiento de los sistemas carcelarios y de inteligencia, hasta programas de prevención dirigidos especialmente para jóvenes.
Las autoridades prefieren no precisar las cantidades que se necesitan para concretar los planes, en espera de que los países amigos e instituciones financieras internacionales hagan sus ofrecimientos durante la conferencia.
Diversas fuentes centroamericanas las han cuantificado entre 900 y 1200 millones de dólares para un período de tres años, sin incluir los recursos que cada país de la región aportará.
La estrategia fue diseñada por equipos técnicos y políticos de la región coordinados por la Comisión de Seguridad del SICA, integrado por los países centroamericanos -Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Belice- y República Dominicana, bajo la supervisión de los Ministerios del Interior y Seguridad de cada nación.
Según dijo el ministro guatemalteco del Interior, Carlos Menocal, "por primera vez" los países de la región han dado "un paso cualitativo" en materia de seguridad y justicia "al pasar de las tradicionales declaraciones diplomáticas a las acciones y planes técnicos concretos".
Por su parte, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, manifestó que la región espera de la comunidad internacional, además de la solidaridad económica, la "corresponsabilidad" de los países receptores y consumidores de las drogas, especialmente de Estados Unidos y Europa.
Esa "corresponsabilidad", explicó el mandatario, requiere de parte de los países receptores "programas efectivos" para reducir el consumo de drogas, para combatir el tráfico y venta de armas, así como el lavado de dinero.