El presidente venezolano, Hugo Chávez, mandó hoy al "infierno" a un grupo evangélico que calificó de "herética" su propuesta de reforma constitucional y también criticó a la Iglesia católica por haber dicho que ese proyecto es "moralmente inaceptable".
En un acto de la campaña por el "sí" a la reforma, que será sometida a referéndum el 2 de diciembre, Chávez llamó "farsante" y "supuesto líder cristiano" al representante del Foro Evangélico de Venezuela que calificó de herejía su propuesta para una nueva Constitución.
También reprochó a la Conferencia Episcopal Venezolana que en un reciente documento objetase la moralidad del proyecto de reforma.
Para el presidente venezolano, que dio vivas a Jesucristo "padre, líder y revolucionario", su reforma responde a "la propuesta divina de Cristo, el redentor de los pobres" y los cristianos van a votar por el "sí" el 2 de diciembre.
"Hay unos farsantes manipulando, algunos son obispos católicos, ahora salieron unos supuestos líderes evangélicos, pero estoy seguro de que la gran mayoría de los verdaderos cristianos evangélicos y de los verdaderos católicos estamos con la reforma y vamos a votar por el "sí", expresó el gobernante en un acto en Caracas.
El Foro Evangélico de Venezuela argumentó que la reforma es una "herejía" porque, a su juicio, amenaza la propiedad privada, que consideran de origen divino, y porque no limita las veces que el presidente puede ser reelegido lo que, en su criterio, es contrario a la voluntad de Dios porque puede perpetuarlo en el poder.
Además de la Iglesia católica y ese grupo evangélico se oponen a la reforma la oposición política, las cúpulas empresarial y de comerciantes y organizaciones estudiantiles que están manifestándose en las calles desde hace semanas.
El presidente venezolano afirma que la reforma constitucional que promueve busca acelerar el proceso hacia una "democracia socialista", mientras que sus oponentes tachan de "inconstitucional" e "ilegal" el proyecto.
Chávez propone modificar 69 de los 350 artículos de la Carta Magna para introducir la reelección presidencial ilimitada, la delegación en el presidente del manejo de la reserva monetaria, un nuevo ordenamiento territorial, la reducción de la jornada laboral a seis horas y nuevas formas de propiedad, como la comunal.
El próximo 2 de diciembre unos 16 millones de ciudadanos podrán aprobar o rechazar con su voto la propuesta de Chávez para modificar la Constitución de 1999.