El presidente Hugo Chávez advirtió ayer que está "atento" ante el interés de un sector político de incitar un nuevo golpe de Estado y admitió la detención del opositor Alejandro Peña Esclusa, quien hace dos días publicó un anuncio de prensa llamando a los militares a "actuar" contra el Gobierno.
"Hoy tuvimos que agarrar a uno y está allá en la DISIP (Policía Política), éste es uno de los desesperados que están llamando a un golpe de Estado, a que los militares actúen. Vaya para que siga llamando desde allá (desde la DISIP)", exclamó Chávez, en un acto oficial en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas.
Chávez advirtió que no permitirá una nueva crisis política e institucional como la ocurrida entre el pasado 11 y 14 de abril, cuando fue desalojado del poder durante 48 horas.