El presidente venezolano, Hugo Chávez, exigió a las autoridades de diferentes poderes del Estado, incluido uno de sus ministros, que actúen contra medios de prensa que, a su juicio, “envenenan” al país o, de lo contrario, renuncien a sus cargos.
Tras insistir en que el objetivo de esos medios es “incitar” a su asesinato, Chávez exigió a su ministro de Obras Públicas y Vivienda, Diosdado Cabello, y a los titulares de la Fiscalía, del Tribunal Supremo y de Conatel, órgano estatal que regula a los medios, "a que cumplan con su obligación ante el pueblo, que para eso están ahí”.