El líder venezolano ya desestimó las preocupaciones de los críticos sobre sus ambiciones nucleares, ofreciendo garantías de que sus objetivos son pacíficos y que Venezuela simplemente sigue los pasos de otras naciones sudamericanas que usan la energía atómica.
Sin embargo, su proyecto sigue en fase de planificación y todavía se enfrenta a una serie de obstáculos prácticos. Es probable que requiera miles de millones de dólares, así como la tecnología y la experiencia que Venezuela no tiene todavía.