Mundo

Chiítas iraquíes recuperan libertad de culto


Centenares de miles de chiítas realizaron ayer un peregrinaje a la ciudad sagrada de Kerbala cantando, bailando e incluso cortándose en un frenético ritual religioso que había estado prohibido bajo el régimen de Sadam Hussein.
Miles de chiítas procedentes de Irak, Irán y otros países convergían en la ciudad de Karbala, lugar del martirio en el siglo VII de Hussein, nieto del profeta Mahoma y uno de los santos más venerados de la secta. El peregrinaje anual culminará mañana.
El brigadier general Vincent Brooks, subdirector de operaciones del Comando Central de Estados Unidos, dijo que se calcula que más de un millón de personas participaban en el peregrinaje.
Brooks señaló que los peregrinos participaban en algo que no era posible realizar antes. “Y esto ha ocurrido sin incidentes significativos’’.
La marcha tiene lugar mientras los chiítas comienzan a demostrar nueva fuerza recién lograda desde la caída de Sadam, cuyo gobierno de mayoría sunita reprimió a los chiítas que constituyen la mayoría de la población de Irak.
Los chiítas han establecido gobiernos locales y líderes religiosos han emergido como fuentes claves de poder político, especialmente en el sur de Irak.
Por lo menos un líder chiíta instó a la muchedumbre en Kerbala a usar el peregrinaje como una protesta contra el dominio estadounidense en Irak.
En un aparente intento por evitar fricciones con los peregrinos, no se veían tropas estadounidenses en esa ciudad. En una de las entradas a Kerbala, los automóviles eran registrados por los miembros de las Fuerzas Iraquíes Libres, una rama militar del grupo de oposición Congreso Nacional Iraquí que tiene respaldo estadounidense. Algunos llevaban bandas negras en la cabeza, como un símbolo de luto.
Entre los peregrinos había hombres y mujeres de todas las edades los hombres llevaban túnicas blancas y vinchas, mientras que las mujeres iban cubiertas desde la cabeza hasta los pies con sus tradicionales vestidos negros.
El ánimo en la ciudad sagrada era de frenesí y despreocupación.
Dos grupos de 100 hombres en túnicas blancas se hicieron cortes en la cabeza con espadas afiladas en un ritual de mutilación, rociando sangre a quienes les rodeaban. Agitaron las espadas con dirección al santuario, gritando jubilosos. Algunos fueron trasladados en vehículos para recibir tratamiento médico, mientras que otros se lavaron después en un tradicional baño público iraquí.
“La gente solía ser detenida si eran vistos golpeándose el pecho cerca o en el interior del santuario’’, dijo Ouza Qateh, de 42 años, que caminó desde Basora hasta Nasiriya.
Un dignatario chiíta iraquí, el ayatolá Mohamed Taqi al Madrasi, fue secuestrado el lunes cuando viajaba de Irán a Kerbala (centro de Irak) para participar en la peregrinación chiíta a esa ciudad santa y permanece detenido desde entonces, aseguró ayer un dignatario chiíta en Kuwait al canal de televisión por satélite qatarí Al Jazira.


fecha edicion
old id
116493
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América