La compañía china Shenzhen Hashi Future Parking Equipment ofreció una solución atrevida al problema del tráfico urbano: un autobús de dos pisos y todo un túnel para que los automóviles circulen por debajo de él.
Parece un tranvía. Mide entre 4 a 4,5 metros de alto y 6 metros de ancho. Por debajo queda un espacio para los coches cuya altura no supera los 2 metros. Gracias a la electricidad y la energía solar el invento es capaz de desarrollar hasta 60 kilómetros por hora, Puede llevar entre 1.200 y 1.400 pasajeros.