Wang Min, subdelegado de China ante Naciones Unidas, señaló que una de las responsabilidades de la OIEA es promover el uso pacífico de la energía nuclear y "necesita resumir las experiencias y lecciones derivadas del accidente de Fukushima y asistir a los países miembros en reforzar la seguridad nuclear".
Durante una reunión de la ONU destinada a comentar el informe de la OIEA, Wang instó a esta entidad a "incrementar la asistencia técnica para los países en desarrollo, mejorar la infraestructura nuclear nacional de los países recién ingresados y promover la seguridad y el desarrollo sostenible de la energía nuclear".
A raíz del accidente de Fukushima, China detuvo todos sus proyectos nucleares en marcha para inspeccionar hasta el mes pasado la seguridad y sus mecanismos de respuesta en caso de emergencia.