El presidente francés, Jacques Chirac, rindió ayer homenaje a los ocho concejales muertos en el tiroteo de marzo pasado tras un pleno municipal en Nanterre, en las afueras de París, y les condecoró a título póstumo con la orden de la Legión de Honor.
En una ceremonia celebrada en el palacio del Elíseo, Chirac colocó las medallas en su rango de Caballero sobre ocho cojines, que fueron entregados a las familias de las víctimas, y concedió también la orden de la Legión de Honor a otros ocho concejales y un funcionario que contribuyeron a reducir al asesino.
En su discurso, el jefe del Estado francés rindió homenaje "a aquellos que ponen su existencia al servicio de los otros y de la democracia".
Destacó la "sangre fría" y la "determinación" de los otros nueve condecorados, que permitieron poner fin a "la pesadilla" y el "valor excepcional" del conjunto de los concejales y el personal del Ayuntamiento durante el tiroteo.
El 27 de marzo pasado, Richard Durn mató a tiros a los ocho concejales, hirió a otros catorce y, al día siguiente, se suicidó cuando se encontraba bajo custodia policial.