Pese a sus divergencias persistentes sobre el problema de Irak o la defensa europea, el presidente francés, Jacques Chirac y el primer ministro británico, Tony Blair anunciaron ayer en Londres su intención de convertir el 2004 en el año de "la confianza cordial" entre los dos países durante el que se fortalecerán sus relaciones.
Reunidos para la vigésimo sexta cumbre franco-británica, Chirac, Blair y su homólogo francés Jean Pierre Raffarin se declararon en favor de una fuerza de reacción rápida europea que pudiera ser puesta al servicio de las Naciones Unidas para resolver las crisis.
No hubo acuerdo sobre el proyecto de creación de un estado mayor europeo al margen del de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lanzado en abril por Francia, Alemania, Bélgica y Luxemburgo.