Los presidentes francés, Jacques Chirac, y estadounidense, George W. Bush, mostraron ayer un frente unido en la lucha contra el terrorismo y minimizaron las protestas contra el titular de la Casa Blanca en su primera visita oficial a Francia.
En rueda de prensa conjunta en el Elíseo, Chirac afirmó que en la lucha contra el terrorismo los dos tienen "la misma concepción" y "determinación a hacer todo para erradicar el terrorismo".
"Somos plenamente conscientes" de que el terrorismo sigue existiendo y "en todo momento puede golpear en cualquier parte", y que ello exige de "todos" una "gran atención y determinación para erradicarlo", recalcó el recién reelegido presidente francés.
Bush, cuya visita a Francia es la tercera etapa de su gira europea, después de Alemania y Rusia, destacó que habló con Chirac de cómo librar mejor "la guerra contra el terror", no sólo en términos militares, sino también "cortando los fondos a los terroristas y denegándoles santuarios".
Los dos líderes también abordaron las relaciones entre EU y Rusia y el tratado de desarme firmado el viernes por Bush y su colega ruso, Vladimir Putin; y la cooperación entre la OTAN y Moscú, de cara a la cumbre de mañana en Roma.
La otra noticia que dio Bush fue el anuncio de que el presidente ruso, Vladimir Putin, le presentó la idea de que inspectores internacionales vigilen que la central nuclear que empresas rusas construyen en Irán no ofrece riesgos de que pueda emplearse para construir armas atómicas o desviarse a grupos terroristas.
En tanto, unas unas 4,500 personas en París y unas 1,100 en Normandía se manifestaron contra la política internacional del presidente Bush, con motivo de su llegada a la capital francesa. Mañana, cuando Estados Unidos celebra su día del Recuerdo en memoria de los soldados norteamericanos caídos en combate desde la Independencia, Bush debe visitar dos de las playas de Normandía donde desembarcaron los soldados aliados durante la Segunda Guerra Mundial.